Boca y cuerpo

Encías y corazón: qué dice realmente la evidencia

Que dos cosas aparezcan juntas no significa que una cause la otra. En la relación entre encías y corazón, esa distinción cambia por completo qué se puede prometer.

Dra. Renée Contardi Ortodoncista · Odontología biológica e integrativa Actualizado el 8 min de lectura
Respuesta corta

La evidencia muestra de manera consistente que la periodontitis está asociada de forma independiente con enfermedad cardiovascular, diabetes, EPOC y apnea obstructiva del sueño, y hay mecanismos biológicos que lo explican. Lo que la evidencia todavía no permite afirmar es que la enfermedad de las encías cause infartos: una revisión que aplicó los criterios de Bradford Hill concluyó que no se cumplen las condiciones para establecer causalidad. La conducta razonable es tratar la periodontitis porque es una enfermedad en sí misma y porque su tratamiento se asoció a mejoras en indicadores sistémicos, no porque garantice prevenir un evento cardíaco.

Qué dice el consenso europeo

En 2023, la Federación Europea de Periodoncia (EFP) y la rama europea de la Organización Mundial de Médicos de Familia (WONCA Europe) publicaron un informe de consenso conjunto. La conclusión central: la periodontitis está asociada de manera independiente con enfermedad cardiovascular, diabetes, enfermedad pulmonar obstructiva crónica, apnea obstructiva del sueño y complicaciones por COVID-19.

La palabra clave de esa frase es independiente. Significa que la asociación se mantiene incluso después de ajustar por los factores de riesgo que ambas condiciones comparten —tabaquismo, edad, diabetes, nivel socioeconómico—. No es simplemente que quienes fuman tengan peores encías y también más riesgo cardíaco.

El documento va más lejos que una observación epidemiológica: recomienda que odontólogos y médicos de familia colaboren activamente, que se implementen estrategias de detección temprana de periodontitis en centros de atención primaria y de enfermedades cardiovasculares o diabetes en el consultorio odontológico.

Qué es la periodontitis

Es una enfermedad inflamatoria crónica que destruye el aparato de soporte del diente: hueso alveolar, ligamento y encía. Se caracteriza por la formación de bolsas periodontales y sangrado al sondaje. No es lo mismo que la gingivitis, que es la inflamación superficial y reversible de la encía. La gingivitis no tratada puede progresar a periodontitis; la periodontitis ya implica pérdida ósea, y esa pérdida no se recupera espontáneamente.

Por qué es biológicamente plausible

Una asociación estadística es más creíble cuando existe un mecanismo que la explique. El grupo ETEP de la Universidad Complutense de Madrid describe cuatro factores que sostienen la plausibilidad biológica de estas asociaciones:

  • Bacteriemia de bacterias orales y patógenos periodontales. Una bolsa periodontal es una superficie ulcerada en contacto directo con el torrente sanguíneo. Actos cotidianos como masticar o cepillarse introducen bacterias en circulación.
  • Aumento de la inflamación sistémica. La inflamación crónica en la boca eleva marcadores inflamatorios circulantes, entre ellos la proteína C reactiva.
  • Factores genéticos comunes. Existen variantes genéticas asociadas tanto a susceptibilidad periodontal como a riesgo cardiovascular.
  • Factores de riesgo ambientales compartidos. Tabaquismo, estrés, dieta y sedentarismo empujan en la misma dirección en ambos cuadros.

Los dos últimos son los más incómodos para una narrativa simple: si parte de la asociación se explica por genética y hábitos compartidos, entonces la boca no es necesariamente el punto de partida de la cadena. Puede ser otro síntoma del mismo proceso de fondo.

Asociación no es causalidad

Acá es donde la mayor parte del contenido divulgativo sobre este tema se pasa de largo, y donde nos parece que hay que ser explícitos.

Una revisión paraguas —una revisión de revisiones sistemáticas— publicada como documento de posición de la Canadian Dental Hygienists Association analizó si existía evidencia suficiente para afirmar una relación causal entre enfermedad periodontal y enfermedad cardiovascular. Aplicó los criterios de Bradford Hill, el marco clásico para evaluar causalidad en epidemiología. La conclusión fue que no se sostiene una relación causal.

La revisión señala además una limitación metodológica importante: de los estudios incluidos, solo uno usó eventos cardiovasculares reales como resultado. Los demás midieron variables indirectas —marcadores inflamatorios, función endotelial— que son útiles pero no equivalen a demostrar que tratar las encías evita infartos.

Cómo detectar una promesa exagerada

"Cuidar tus encías previene el infarto" es una afirmación que la evidencia actual no autoriza. "La enfermedad de las encías está asociada de forma independiente con mayor riesgo cardiovascular, y tratarla es recomendable por múltiples motivos" sí lo está. La diferencia no es un matiz retórico: la primera versión vende un tratamiento con una promesa que no puede cumplir.

Qué pasa cuando se trata la periodontitis

El resumen del consenso EFP/WONCA dirigido a médicos de familia señala que el tratamiento de la periodontitis se ha asociado con mejoras en indicadores de salud sistémica. Es un dato relevante y a la vez formulado con cuidado: habla de asociación con mejoras en indicadores, no de reducción demostrada de eventos clínicos duros.

Los propios autores identifican de manera explícita los vacíos de evidencia que persisten. Esa honestidad metodológica es, en un tema tan propenso a la exageración comercial, una buena señal sobre la calidad del documento.

Lo que sí es indiscutible: la periodontitis destruye hueso y termina en pérdida de piezas dentales. Esa es razón suficiente para tratarla, sin necesidad de invocar el corazón.

Señales de alerta en tus encías

La periodontitis avanza durante años sin dolor, que es exactamente lo que la vuelve peligrosa. Conviene consultar si notás:

  • Sangrado al cepillarte o al usar hilo dental. Es el signo más temprano y el más ignorado. Una encía sana no sangra.
  • Encías inflamadas, enrojecidas o sensibles.
  • Retracción de la encía: los dientes parecen más largos que antes.
  • Mal aliento persistente que no mejora con la higiene habitual.
  • Movilidad dental o cambios en cómo encajan los dientes al morder.
  • Separación entre dientes que antes estaban juntos.

El sangrado es el que más se subestima. Mucha gente asume que sangrar al cepillarse es normal, o que se debe a cepillarse fuerte. No lo es.

Qué hacer con esta información

Tres conductas razonables, en orden de importancia:

  • Tratar la periodontitis si la tenés, por lo que le hace a tus dientes. El beneficio sistémico posible es un argumento adicional, no el principal.
  • Contarle a tu odontólogo tus condiciones médicas —diabetes, enfermedad cardiovascular, tratamiento por apnea del sueño— porque cambian el pronóstico y a veces el plan de tratamiento.
  • Contarle a tu médico si tenés periodontitis diagnosticada. Es precisamente el tipo de comunicación bidireccional que recomienda el consenso EFP/WONCA, y que hoy casi no ocurre.

Ninguna intervención nutricional ni suplemento reemplaza el tratamiento periodontal, que es fundamentalmente mecánico: hay que remover el biofilm y el cálculo de las bolsas. Lo demás acompaña.

Este cruce entre salud bucal y salud general es el eje del enfoque que explicamos en la nota sobre qué es la odontología biológica. Y si el motivo por el que llegaste hasta acá es el desgaste o el apriete dental, la nota sobre bruxismo y estrés aborda otro de los cruces bien documentados entre la boca y el resto del cuerpo.

Fuentes

  1. Herrera D, Sanz M, Shapira L, et al. "Association between periodontal diseases and cardiovascular diseases, diabetes and respiratory diseases: Consensus report of the Joint Workshop by the EFP and WONCA Europe". J Clin Periodontol. 2023;50(6):819-841. doi.org/10.1111/jcpe.13807
  2. Herrera D, Sanz M, Shapira L, et al. "Periodontal diseases and cardiovascular diseases, diabetes, and respiratory diseases: Summary of the consensus report by the EFP and WONCA Europe". Eur J Gen Pract. 2024;30(1):2320120. doi.org/10.1080/13814788.2024.2320120
  3. Lavigne SE, Forrest JL. "An umbrella review of systematic reviews of the evidence of a causal relationship between periodontal disease and cardiovascular diseases: Position paper from the Canadian Dental Hygienists Association". Can J Dent Hyg. 2020;54(1):32-41. pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/33240362
  4. Herrera D, Serrano J, Roldán S, Alonso B, Sanz M. "Oral and systemic health: is there a new link with COVID-19?". Clin Oral Investig. 2023;27(Suppl 1):3-13. doi.org/10.1007/s00784-023-04950-2

Este contenido es informativo y fue elaborado con fines divulgativos. No reemplaza una consulta odontológica ni constituye un diagnóstico. Ante síntomas o dudas sobre tu salud bucal, consultá con un profesional matriculado.

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